Una vez fui a un baño termal con mi esposo y cuando me voy a las duchas para bañarme e irnos, me encuentro con que todas las mujeres estaban ahí bañándose desnudas y sin puertas ni separaciones. Quería como salirme del baño, me pareció demasiado incómodo. Le conté a mi esposo toda impactada y me dijo que eso aquí era normal.

Igualmente, en los camerinos de los gimnasios pasa constantemente que las mujeres andan por ahí completamente desnudas. Recuerdo una vez que fue especialmente incómodo cuando una mujer se paró en frente mío para conversar conmigo porque su locker estaba al lado del mío. ¡No hallaba a donde mirar, por Dios, un poco de pudor no caería mal!

Aquí se hará así, pero hasta yo hasta el sol de hoy me ducho con mi traje de baño, como lo conozco de Venezuela.

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