En Alemania existen colchones matrimoniales, sin embargo, en la mayoría de los casos no se estila tener un solo colchón para la pareja, sino que cada quien tiene su propio colchón en una misma cama. Conversando sobre el tema con algunos alemanes, no entienden mi sorpresa al ver esto, para ellos es normal. Pero para alguien que jamás ha visto esto, sí es algo bastante llamativo y extraño. Todavía recuerdo la primera vez que vi esto, ¡que cosa tan rara!

Aquí en una cama matrimonial cada quien tiene su propio colchón, su propio juego de sábanas, su propia cobija, de acuerdo a su necesidad o gusto. Asimismo, cada quien tiene su Lattenrost (lo cual tampoco conocía de Venezuela), que es la base de barras de madera donde se coloca el colchón. Esta puede ser ajustada de acuerdo a como cada quien lo necesite y algunas vienen con una función para graduar la inclinación del colchón, así como las camas de hospital. De Venezuela estaba acostumbrada a los box springs, pero aquí, aunque los hay, no son la opción más popular. Imagino que esto se debe al alto costo de los mismos.

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